El cambio sensato

En el fútbol, por suerte, sólo hay una ley establecida. La ley del resultado, que dictamina al vencedor y al perdedor, no siempre es justa a pesar de existir desde siempre. No gana el que más posesión tiene, el que más corners saca o el que más disparos coloca entre los tres palos. La ley del fútbol la decreta el marcador, no las sensaciones que, en algunas ocasiones, pueden llegar a ser muy diferentes, ya que no sólo se miden en función de un resultado, sino en toda una atmósfera que rodea a ese campo de fútbol donde los jugadores corren detrás de un balón.

El fútbol sólo te obliga a jugar con once jugadores. Todo lo demás queda a disposición del entrenador, que los distribuye a su manera, con su sistema. Puede colocar a cuatro centrocampistas para controlar la posesión, protegerse del equipo rival con cinco defensas o buscar el gol con tres delanteros. Si se equivoca, siempre tendrá a su disposición tres cambios, que le servirán para cambiar (o no) la tónica del encuentro. Algo que puede parecer tan insignificante como el sistema de juego es, a día de hoy, uno de los elementos más importantes en el fútbol.

Desde el comienzo de la temporada, no deja de llamarme la atención el número de equipos que han jugado, al menos en una ocasión, con una defensa formada por tres centrales y dos carrileros, un sistema que no es para nada habitual en el fútbol. Sistemas como el 4-3-3 o el 4-4-2 dominan en un deporte en el que no siempre gana el que lo merece. Sin embargo, el sistema con tres centrales y dos carrileros ofrece multitud de ventajas, en el que los estos últimos tienen un papel fundamental. En defensa, estos dos hombres forman junto a los tres centrales una línea de cinco, que unido a los centrocampistas hace difícil la creación de ocasiones para el equipo rival. En ataque, los carrileros toman el papel de extremos, para ayudar a centrocampistas y delanteros en la búsqueda del gol. Todo ello en medio de un gran esfuerzo físico para el que estos jugadores necesitan estar capacitados.

(via Getty Images)
(via Getty Images)

El ejemplo más representativo de este sistema es el del Chelsea de Antonio Conte. El conjunto londinense comenzó la temporada con un 4-3-3, ganando sus primeros tres partidos de Liga bajo la batuta del entrenador italiano. Después, llegó un empate ante el Swansea y dos derrotas consecutivas ante Liverpool y Arsenal. El partido en el Emirates se fue al descanso con 3-0 en el marcador, y a los diez minutos de comenzar la segunda parte Conte realizó el cambio que ha cambiado la temporada de su equipo. Cesc Fàbregas dejó su sitio en el campo a Marcos Alonso, que se situó como carrilero izquierdo mientras Azpilicueta pasaba a acompañar a Cahill y David Luiz para formar un tridente defensivo. El equipo terminó el partido con este sistema (3-4-3), el mismo sistema que Conte utilizó este verano con la selección italiana o durante las tres temporadas en las que fue entrenador de la Juventus.

Y, como no, los datos han demostrado su efectividad. Desde que el equipo londinense estableció este sistema, sólo ha encajado dos goles en nueve partidos, lo que contrasta con los nueve goles encajados antes del cambio de sistema. Sólo el Tottenham (con un gol de Eriksen desde fuera del área) y el Manchester City (con un gol en propia puerta de Gary Cahill) han conseguido batir a Thibaut Courtois desde que Antonio Conte implantó este nuevo sistema en el conjunto de Stamford Bridge.

Azpilicueta, David Luiz y Cahill forman un brillante tridente defensivo, que cumple a la perfección con las exigencias de su entrenador. El español ha dejado de recorrer la banda izquierda de Stamford Bridge para pasar a ser el nuevo central diestro del equipo, mientras que el brasileño, en su regreso a Londres tras dos temporadas en el PSG, llegó en el último día de mercado para ser titular y rendir a un muy buen nivel. Por último, Cahill ha asumido el papel de capitán, y junto a sus dos compañeros forma un muro fiable y seguro, que mantiene alejado a los rivales de la portería de Courtois. Como carrileros, Moses vive el mejor momento de su carrera después de robarle el puesto a Ivanovic, mientras que Marcos Alonso, que llegó de la Fiorentina en el último día de mercado, ocupa la banda izquierda.

Pero el secreto de la mejoría del Chelsea no está sólo en la defensa. Por delante de esta línea encontramos a Kanté y Matic, dos jugadores que aportan aún más estabilidad al equipo y que permiten conectan con la línea de ataque. Hazard ha vuelto tras pasar una temporada de vacaciones, Costa cumple con su trabajo de hacer goles sin olvidarse de hacer nuevos amigos entre los defensas y el buen nivel de Pedro le ha servido para dejar en el banquillo a jugadores como Oscar o Willian. Con todo ello, el equipo londinense se presenta como un firme candidato al título de la liga más igualada del mundo.

Stamford Bridge God
Stamford Bridge God

Pero el Chelsea no ha sido el único equipo que ha optado por este sistema en la Premier League. Equipos como el Watford (desde la llegada de Mazzarri este verano) o el West Ham (a pesar de estar viviendo una temporada para olvidar), también utilizan este sistema de forma habitual. El Manchester City también ha utilizado en más de una ocasión este sistema, como se pudo ver en el partido contra el Chelsea, con Otamendi, Stones y Kolarov formando el tridente defensivo, o en su visita en Champions al Borussia Mönchengladbach. El Everton de Ronald Koeman (ante el Chelsea) o el Tottenham de Mauricio Pochettino (ante el Arsenal) son otros dos equipos que han utilizado este sistema en alguna ocasión.

En la Liga Española, equipos como el Sevilla de Sampaoli o el Betis desde la llegada de Víctor Sánchez del Amo han sido otros dos equipos que se han sumado a la moda. Además, en las últimas jornadas, el Valencia (desde la llegada de Prandelli) o el Sporting han recurrido a este sistema para mejorar sus resultados. La Bundesliga es el campeonato donde más ha crecido este esquema, con equipos tan diversos como Borussia Dortmund, Eintracht de Frankfurt, Hoffenheim o Schalke utilizándolo de forma habitual.

(vía Getty Images)
(vía Getty Images)

En la Serie A el equipo referencia en la utilización de este sistema es la Juventus. En el conjunto de Allegri (y anteriormente en el de Conte) Bonucci, Barzagli y Chiellini forman, siempre y cuando las lesiones lo permiten, el tridente defensivo acompañados por dos carrileros. Con este sistema, la Juventus se ha convertido en la dominadora absoluta del campeonato italiano, llevándose las últimas cinco ligas y las dos últimas Copas de Italia. Otros equipos que utilizan habitualmente este sistema en la liga italiana son la Fiorentina, el Atalanta o el Genoa.

En la pasada Eurocopa de Francia pudimos ver como varias selecciones utilizaron este sistema. Gales, sorpresa y a la vez revelación del campeonato, empleó un sistema con tres centrales y dos carrileros (5-3-2), con el que se plantó en semifinales. Ashley Williams, Chester y Davies, acompañados por Taylor y Gunter en las bandas, formaron un muro casi infranqueable, que pasó a octavos como primero de grupo y venció en cuartos a Bélgica por un contundente 3-1, en una muestra más de que la confianza y el trabajo en el fútbol son más importante que la calidad. Otra selección que utilizó este sistema en la Eurocopa fue Italia, que entrenada por Antonio Conte pasó por encima de España en octavos y cayó ante Alemania (que ante la selección italiana modificó su esquema habitual para jugar con tres centrales), en cuartos por penaltis. ¿Quién no recuerda ese penalti lanzado con tanta maestría por Zaza?

En el Mundial de Brasil pudimos ver a varias selecciones utilizando este sistema. El ejemplo más característico es Costa Rica, que se convirtió en la revelación del Mundial tras llegar a cuartos de final empleando un sistema con tres defensas y dos carrileros. En el conocido como “grupo de la muerte”, venció a Italia y a Uruguay, empató con Inglaterra y se clasificó como primera de grupo para octavos. Allí, su rival fue Grecia, a la que superó por penaltis para acceder a cuartos, donde cayó derrotada, de nuevo por penaltis, ante Holanda. A pesar de enfrentarse a selecciones de gran nivel, Costa Rica se quedó a un paso de plantarse en las semifinales del Mundial sin perder ningún partido y con un solo gol encajado. Otras selecciones que utilizaron este sistema fueron Holanda, que entrenada por Van Gaal se quedó a un paso de la final tras caer en los penaltis con Argentina o México y Chile, que regresaron a casa tras caer en octavos.

Cada jornada, más entrenadores deciden probar este sistema. Lo hacen para sumarse a una moda que va a más y hace que el fútbol se convierta en un deporte aún más maravilloso. Cada temporada, los aficionados a este deporte disfrutamos de mil y un partidos, ya sea delante de un televisor, al lado de la radio o acudiendo a cualquier estadio. Allí, once jugadores de cada equipo luchan los noventa minutos para conseguir la victoria.

Luchan para que un juez, el juez del marcador, les dé la razón.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s