Poemarios de aeropuerto (III)

ALAS-BARES

 

Siempre alas, ¿no?

Alas como máscaras, pájaros andantes

Alas que cantan, dedos como plumas

Terminaciones nerviosas, ojos, boca, pelo

Todo forma parte de las alas.

Hablamos como chapoteos sobre arena

Nos tocamos y es una batería bajo el agua

Es pulsión, es razón, es

Discordia que bate las alas, es

Escalofrío, es

Beso, es

Cueva, es

Nosotros.

Una capa de hielo, pista de patinaje

Patrocinada por elefantes

Es una risa envasada al vacío

Como sonido sordo en los pulmones,

Como aire atragantado en los ojos formando una película platina.

Una pátina en la que patinar

Arena para chapotear, conchas que de nuevo

Aparecen como alas, como pájaros de mar,

El mar que hay en las curvas, el sonido de los pasos,

Pasos a distinto ritmo, siempre different pulse,

Relojes en los latidos; es la hora de cenar.

 

Érase una vez un baile, quizá simplemente

Era hora de salir al escenario

Entre bastidores hay sombrillas, espejos llenos de luces,

Imagen brillante, dibujada, deslizada, desdibujada ahora

Imagen sobre agua y al rozarla astillarla

Pétalos de voces, susurros hechos papel, lenguaje de flores y de hojas

Lenguaje que no es tal, lenguaje que es silencio aleteando,

Rayo que no incendia sino calma,

Rayo que es punto de encuentro,

Rayo que es aire contenido entre tus lluvias,

Rayo que sacude un punto en tu espalda y seamos Frankenstein,

La realidad es un baile de disfraces,

Juguemos a rayuela en una pared de gotelé,

Perdamos a las sombras sin coserlas a los pies.

 

Las copas de vino también se sienten peceras,

Las corbatas se descojonan; nunca seremos correas,

Los zapatos de charol están hechos de petróleo,

Los burros también se llaman Mazda 3

(Mercedes fue idea de un divorciado)

Los sombreros de copa son carpas de circo

Los cables de teléfono las carreteras de los pájaros

Los raíles de tren las arterias del paisaje.

Y yo tengo alas y el diablo te trata de tú

Y me das la mano, y todo esto en silencio,

Me rozas el cuello y percusión submarina,

Te odio, te odio, te odio

Pero no sobre la realidad de hielo,

Te odio debajo del mar, te odio con el peso de las plumas,

Te odio como la lluvia permanente,

Te odio como los rayos, te odio

Y los truenos están encerrados en tu piano. Así que punto de encuentro: las tormentas.

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s