Felicidades, querido lector

Mañana es el día de los que viven a través de historias plasmadas en tinta y papel. Hermann Hesse, Charles Bukowski, Edgar Allan Poe. Tapa gruesa, lomo suave, hojas amarillentas y desgastadas. Este domingo tendrán algo que celebrar aquellos que han sentido alguna vez los pensamientos de otros como propios, esos que se han emocionado con palabras ajenas y han experimentado el dolor, la alegría y la pasión que estas pudieran transmitir. Patrick Rothfuss, Charlotte Brontë, Simone de Beauvoir. Piensa en ese olor tan característico, cuando la novedad, el papel y las palabras que aún están por leer te golpean de frente. Eduardo Galeano, Italo Calvino, Gloria Fuertes. Mañana celebraremos el Día del Libro y, por eso, debo felicitarte a ti también, querido lector.

Como vía de escape o como manera de encontrarse, para ayudarnos a hacer invisible la realidad o para iluminar los recovecos más oscuros de la misma; la Literatura. Oscar Wilde explicó, a través de las palabras de uno de sus personajes, que ejercer influencia sobre alguien significa volcar la esencia de uno mismo en el otro. Rediseñarlo aplicándole tus propios esquemas, provocar que tu voluntad produzca una metamorfosis en la suya. Los libros actúan de la misma manera sobre nosotros. Nos moldean, nos construyen y nos hacen crecer. Nos provocan sentimientos de catarsis y  de afinidad con los individuos más insospechados, nos ayudan a estar más cerca de nosotros mismos. Carlos Ruiz Zafón, Federico García Lorca, Miguel de Cervantes. Somos, en definitiva, los libros que leemos.

Muchos recordarán en el día 23 de abril sus primeros viajes a través de las estrellas, dirigidos por Bradbury, Clarke o Asimov. Rememorarán las esperanzas que les inspiraron las palabras de Borges, Cortázar o García Márquez. Pensarán en la fantasía que inundó sus años de juventud, o de madurez, de la mano de Tolkien. Sentirán la desazón que se atrinchera en el corazón al conocer el legado que dejaron atrás Stefan Zweig o Primo Levi. Las pruebas de las mayores atrocidades cometidas por el ser humano se encuentran grabadas en las marcas de tinta que nos ofrecieron grandes hombres y mujeres. Las  armas para combatir el horror están, también, escondidas en esos textos. Nuestro pasado late bajo las palabras de Jane Austen, Ernest Hemingway, León Tolstói, Albert Camus, Charles Dickens o Virginia Woolf. La historia que nos aguarda, irremediablemente pendular, también se vislumbra en sus escritos.

Descubrir a Shakespeare supone aceptar que debe uno regresar cada cierto tiempo a llamar a su puerta. A través de las voces de Hamlet, Lear o Macbeth, logramos comprender las dudas y contradicciones que definen la esencia del ser humano. Es recomendable, también, regresar cada primavera a los poemas de Cernuda, Salinas, Machado o Benedetti. Sus palabras serán recordadas eternamente, su influencia sobre nosotros seguirá siendo esencial.

Debo dar las gracias por aquellas lecturas escolares, las mismas que antaño repudiaba por creer que atacaban directamente a mi libertad de decisión. «Sí, me gusta leer, pero me gustaría poder elegir qué». Tiempo después, reconozco que esos libros de instituto, junto con aquellos que curioseaba al abandonar sus muros, sirvieron para construir las bases de mi amor por los mundos literarios. Gracias a mis profesores y profesoras me encontré, al principio, frente a Laura Gallego, Arturo Pérez Reverte o Eduardo Mendoza. Más tarde, descubrí a Kafka, Orwell o Huxley.

Pienso en la eterna lista de ejemplares que los lectores guardamos en el cajón de la mesilla de noche, siempre con la esperanza de llegar a conocer todas las historias y reflexiones que se esconden tras las cubiertas de esos libros. La angustia de sentir que no podremos alcanzar el final de todos ellos suele seguirnos de cerca. Te animo a continuar intentándolo, querido lector. ¡Tacha hasta el último nombre de esa lista! Tú lo sabes bien: no hay nada parecido a los diez minutos que suceden a la conclusión de una buena lectura. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s