¿La mejor liga del mundo?

El mínimo interés que ponga uno en el fútbol español parece ser suficiente para distinguir el dominio de Barcelona y Real Madrid, que parece haber sido tal por tiempos inmemoriales. Algo intrínseco en nuestra cultura. Los directivos de la principal competición –la liga de fútbol profesional- se vanaglorian de ser, según ellos, la mejor liga del mundo. Evidentemente hablan de tal logro en términos económicos, de número de grandes futbolistas a nivel mundial presentes, la expectación que genera, y con ello un alcance espectacular. Donde unos intentan vender ejemplo, es fácil, sin embargo, destapar las vergüenzas del fútbol español.

La cuestión es clara, una liga que alza y da un renombre descomunal a solo dos equipos de los 20 que cada año participan, ¿puede ser una liga verdaderamente competitiva? Cuando esta cuestión se sucede de manera similar año tras año, como una suerte de ley natural, su característica ejemplar es más que dudosa. O, más bien, cabría preguntar, ¿ejemplo de qué?

Una de las ideas que parecen tener calado en la gente sobre este tema es que, de alguna forma, eso siempre ha sido así. Siempre ha habido un Barça-Madrid. Por algo es el clásico. Así que se cierra el telón, somos Escocia, y al que no le guste que coja el primer vuelo. Ciertamente, es triste que una liga donde todas las papeletas apuntan a que un uno de los dos colosos se lleve el título, sea calificada como la mejor. Triste y falaz, pero la cuestión es más profunda.

Paulo Futre

Cabe remontarse al año 1990. Comenzaba una década de Play Station y pantalones abombados corriendo por el siempre verde césped. En este contexto inocente, se promulgaba en España la ley del deporte de 1990. Nacían las SAD, nuestras viejas amigas, hoy tan presentes. En principio, se presentó como una amable variante de la forma asociativa clásica de los clubes deportivos. Menos amable fue que se impusiera a todos los clubes considerados “endeudados”, a modo de sanción. Dentro de eso, todo normal. Se presentó como una forma de asociación jurídica que era cuestión de tiempo que llegara a todos los equipos, ya que proporcionaba un mejor funcionamiento, pero, ¿qué resultado tuvieron?

La mayoría de SAD se encuentran actualmente en una situación económica desfavorable respecto a los dos grandes. La forma asociativa de clubes deportivos que conservan Barcelona y Real Madrid, les permite con mayor facilidad legal que las SAD recibir derechos televisivos favorables, así como recalificaciones, subvenciones, ayudas públicas y demás. Todo esto en ocasiones, peca de una clara arbitrariedad, muchas veces bajo el pretexto de la gran masa social que estos clubes representan. En la otra cara de la moneda, las SAD, ven acrecentadas las diferencias respecto a los grandes a un ritmo frenético, y a su vez, su condición de SAD favorece que sean adquiridas por fondos de inversión. Esto, junto a su en muchos casos notoria penuria económica, es un claro caldo de cultivo para que toda suerte de inversores se presente en nuestra liga. Muchos de ellos, eludiendo responsabilidades claras y dejando desdibujados a clubes históricos –el ejemplo más destacado lo encontramos en el Racing de Santander, pero no es el único.

El efecto deportivo en números de todo este proceso es sin duda la prueba de fuego que demuestra cómo dicha ley, aún hoy vigente, ha tenido un resultado claramente nocivo en cuanto a la pérdida de competitividad y la adulteración del campeonato.

Hasta 1990 –año que se promulgó la ley- el Real Madrid había ganado 25 campeonatos (42% de los campeonatos disputados) y el Barcelona 10 (17%), seguido de cerca por Athletic de Bilbao y Atlético de Madrid con 8 campeonatos cada uno (13,5%), concentrando el resto de equipos el 14% de títulos restante. Por lo tanto, los “colosos” habían ganado entre los dos el 59% de los campeonatos disputados, lo cual denota cierta hegemonía, por supuesto.

No obstante, si apuntamos los títulos conquistados por cada equipo desde 1991 en adelante, el Barcelona habría ganado 14 títulos de liga (52% de los campeonatos disputados), el Real Madrid 8 títulos (30%), mientras que Valencia y Atlético suman 2 títulos (7%) cada uno y el Deportivo de A Coruña un 4% con un solitario título de liga. O lo que es lo mismo, los protagonistas del clásico concentran el 82% de los títulos disputados, mientras que el resto de equipos acaparan un mísero 18% entre todos. Es aquí cuando los resultados se vuelven devastadores, puesto que el efecto de la aparición de las SAD ha supuesto un aumento del 23% de títulos de los grandes.

Lo peor es que esto va a más, y, a no ser que se adquiera conciencia crítica del proceso, estaremos lejos de ser “la mejor liga del mundo”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s