El vídeo de Ferreras que casi quema un móvil

Voy a escribir en primera persona porque es algo personal. Durante la tarde del 3 de octubre, colgué un vídeo del famoso periodista de la Sexta, Antonio García Ferreras, dejando los aledaños del Parlament de Catalunya. Estaba acompañado y, por qué no decirlo, perseguido por un grupo de personas considerable a grito de “Prensa española, manipuladora”; algo que las calles de Barcelona han estado escuchando durante todo el día -y lo que queda-.

El vídeo no se encuentra actualmente en Twitter. Soy abiertamente independentista y de izquierdas además de periodista, y no lo borré por esconder una realidad que hay que condenar, lo borré porque me ardía el bolsillo. Una cuenta de 500 seguidores que retwittea chistes, cosas del Barça y, en definitiva, lo que le parece, no está ideada para esto. La historia no iba de pegar pelotazos en una red compuesta de personajes y fauna variada.

Por otro lado, debo entonar el mea culpa. Joder, el tweet tenía faltas de ortografía y de expresión garrafales. A todos los ofendidos, lingüistas y demás gente de bien: perdón. Y sobre todo perdón a mí mismo, con un graduado me duele haber tecleado mal un mensaje desde un móvil, en movimiento.

La cuestión es que, como periodista, creo que lo más apropiado es denunciar los actos. He visto a Gonzo haciendo entrevistas en medio de la manifestación con mayor o menor facilidad, pero sin persecución. Uno puede expresar su animadversión hacia el tratamiento del caso catalán en la prensa, pero aquí sí hay límites y con Ferreras no se respetaron. Se le persiguió y como compañero estoy de su lado.

Cada uno come de lo que quiere y puede 

Tras borrar las imágenes, decidí que no tendría reparos en compartirlas. Al fin y al cabo, no hay nada que esconder. La duda surgió más tarde, cuando periodistas de diferentes portales, cabeceras y televisiones me pedían el vídeo, tal y como propuse en mi muro. Entonces, un periodista de El Español me pidió educadamente que le facilitara el material audiovisual. Dejadme ser franco: y una mierda. No voy a compartir algo mío con un compañero que colabora con alguien que ha hecho de mi profesión una vergüenza -lo siento por el profesional porque no sé quién es ni cómo trabaja, ésto no es personal-. No voy a compartirlo con quienes han blanqueado abiertamente el fascismo y el franquismo, males endémicos de una sociedad española a la que respeto profundamente pese a mi posición ideológica.

No iba a compartirlo tampoco con las cadenas de televisión privadas que han abierto estos días con el mismo panfleto empleado por la televisión pública estatal. Televisión criticada por sus propios trabajadores, obligados a reproducir el mensaje oficial; televisión con unos informativos que pisoteaban la libertad de información de aquellos que la constituyen. El nivel ha sido tan insultante que me niego en rotundo a escupir en la cara de lo que defiendo.

Profesionales

Mi negativa podría ser interpretada partidista, pero no lo es. Primero de todo, porque voy a poner a disposición de todo el mundo lo que yo he presenciado. Pero hay más objeciones.

Lo que ha sufrido Ferreras no es lo más noticiable del día. Ni de la semana. No hay que convertirlo en un circo mediático sobre el que los buitres batirán sus alas para llorar en el prime time de las televisiones del país. En lugar de eso, se puede establecer una voz crítica que ofrezca un relato más amplio sobre lo sucedido justo delante de la cámara de representación catalana. Y sobre lo sucedido en nuestras calles y en los espacios periodísticos de las cadenas nacionales. Todos debemos participar y ser transparentes, o eso nos han dicho en las aulas de las facultades.

Ha habido heridos por culpa de la falta de proporcionalidad en las actuaciones policiales y una construcción del relato mediático absurda, irreal. El partido del Gobierno y sus allegados han legitimado la violencia contra su propia población tras mandar a sus fuerzas del orden en una misión suicida. Suicida porque son sus propios conciudadanos a los que golpean y sus mismos derechos los que están mancillando.

Por si fuera poca la lobotomización de más de 10.000 compañeros, venían en misión de colonización. Así se sintió y así se respiró: Catalunya ha sido colonia y la Guardia Civil invasora. Los vídeos de gente animando a la Policía a gritos de “A por ellos” escenifican lo que ha buscado el Partido Popular desde el inicio: crear una división fuerte. Ha unido a gentes en bandos, algo que se intuía pero no existía. Las maniobras de Rajoy han abierto una fisura social real que se antoja imposible de reparar porque creó diferencias: aquello de los unos y los otros.

Si la ruptura de un país por parte del Gobierno del mismo, el uso de mecanismos de represión fascista y la manipulación de la prensa pública nacional no son lo más noticiable de la semana, es que no nos estamos rigiendo por los mismos valores.

Por eso, en mi insignificante opinión -que puedo expresar en este espacio personal- es mucho más útil para todos intentar entender el conflicto que no lanzar una pieza de carne para que los hambrientos se peleen.

Por eso, como periodista, rehuyo cualquier impacto que pueda tener sobre mí lo que a continuación podréis ver. Porque importa el debate y la información; porque intento creer que todavía no ha muerto la dignidad.

Por cierto, si somos tan profesionales y defendemos los derechos de nuestros compañeros, espero que cualquier otro periodista que comparte el vídeo lo haga citando la fuente, que en este caso es este medio: Farhampton Magazine. Os vamos a agradecer mucho que nos citéis.

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3 comentarios en “El vídeo de Ferreras que casi quema un móvil

  1. ¿Eres independentista?¿ Entonces tu defiendes que yo pierda mis derechos de ciudadano en Cataluña no?
    A la gente que le va quitando derechos fundamentales a otros se les llama delincuentes. por si no te habias dado cuenta. Mirate al espejo a ver lo que ves.

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    1. Buenos días!

      Yo defiendo que todos debemos mantener nuestros derechos como personas. Incluso ganar más. No entiendo qué derechos crees que el independentismo -o lo que sea- te está quitando. Me gustaría que me lo comentaras detalladamente para hablar de ello.

      Y, esta mañana, cuando me he mirado al espejo, he visto a una versión muy despeinada de mi persona.

      Saludos!

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  2. Crec que els periodistes q no són objectius es mereixen, també, l’escrutini i la crítica pública. Puc arribar a imaginar com es debia sentir el Ferreras y els seus acompanyants amb tota aquella gent al seu voltant escridassant-los, però no crec que provoqui més angoixa que la que vam sentir els q votàvem o treballàvem per poder votar en veure les imatges de la “propircionalitat” tot esperant que vinguéssin al nostre col•legi. Y desprès veure q les tv espanyoles, les “progressites” tractaven el tema com ho feien, la angoix esdevé indignació. I és això el qa jo veig aquí, indignació i crítica. Gràcies

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