magia

El feminismo nos llegó en forma de magia

Todas recordamos aquellas tardes de domingo en las que sintonizábamos Telecinco para ver el nuevo capítulo de Embrujadas o aquellas mañanas de fin de semana en las que nos acompañó Sabrina con sus aventuras por el mundo mágico.

Sabrina, cosas de brujas
O también la serie del gato que habla y canta por Perales.

Sabrina, por si no lo sabéis, está basada en una serie de cómics llamados Sabrina, the Teenage Witch. La serie se centra en Sabrina Spellman, una bruja-estudiante de 16 años que vive en Boston, con sus dos tías Hilda y Zelda Spellman, brujas también, y su gato parlante Salem. Se mantuvo en antena desde el 1996 hasta el 2003 y en España la vimos gracias a Antena 3.

Todas recordaréis a Salem, el gato que le hacía compañía a Sabrina. Sin embargo, el gato no es del que vengo hablar hoy, aunque me daría para escribir un artículo entero. Vengo a contaros sobre los personajes principales que, como habéis podido leer en la sinopsis, son femeninos.

La protagonista era Sabrina, una adolescente. Compartía pantalla con sus dos tías, Hilda y Zelda, dos mujeres solteras, brujas e independientes; que cuidaban de su sobrina. Tenían poderes, que les permitían conseguir cualquier cosa por ellas mismas. Zelda se definía como la intelectual y no tenía como fin en su vida encontrar a su media naranja, cosa que las niñas de aquel entonces agradecimos. Si no fuera porque Hilda salía con varios hombres en la serie, cualquiera habría pensado que lo de que son hermanas era solo una tapadera…

Por último, el único personaje destacable de la serie masculino era Harvey, el primer amor de una Sabrina adolescente. Sin embargo, lejos de representar a alguien que siga los estereotipos, representa a un adolescente que está en babia y no se entera de nada. Un bobo que lo único que hace es provocar unas cuantas risas al espectador.

magia

Embrujadas

O también la serie del libro de las sombras

La trama principal se centraba en la vida de las hermanas Halliwell después de perder a su abuela. Esta les deja en herencia los poderes y un libro de las sombras con los que, en cada episodio, deberán luchar contra los llamados demonios para que no ataquen al resto de los mortales. Aquí en España la pudimos ver en Telecinco cada tarde de domingo y gozó de buenos datos de audiencia.

Hagamos memoria de lo que pasó en el 7 de octubre de 1998. Se estrenaba en EEUU una serie que marcaría a varias generaciones, una serie cuyas protagonistas eran mujeres. De hecho, Embrujadas es una de las series más longevas de la televisión protagonizada por mujeres. Además, eran mujeres empoderadas, propietarias de un bar de noche (el P3) y brujas de día.

Quizás en su tarea de brujas recibían ayuda de algún ángel, concretamente de Leo, pero casi siempre la solución para derrotar al demonio era unir sus fuerzas como hermanas. Aunque hubieran discutido y aunque no estuvieran de acuerdo con algo que otra hubiera hecho, tenían que unirse como hermanas. Esto no era nada más que un ejemplo de sororidad, de que había que unirse (les gustara o no) para poder derrotarlos y vencer.

Ambas series marcaron a muchísima gente, sobre todo a muchas niñas que las veíamos. Nos hicieron creer que había un women’s world en el que podíamos ser brujas,  podíamos salvar el mundo y en el que incluso nuestro poder podía ser definitivo en la historia…Nos hicieron creer tanto con tan poco. Y es que a las niñas, carentes casi por completo de referentes en la televisión que fueran más allá de la mera mujer-florero, nos hacía falta muy poco para soñar a lo grande.

Para acabar, tengo buenas noticias. Un reboot de Embrujadas que fue confirmado hace poco aunque el proyecto se haya quedado paralizado y una nueva serie inspirada en los mismos cómics deSabrina, the Teenage Witch nos confirman que nosotras y también otras generaciones podremos seguir soñando a la grande.

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