El tiempo es el que es

“El tiempo es el que es”. Al menos eso piensa el subsecretario Salvador Martí. Sin embargo, el tiempo es más bien relativo. Eso lo sabe cualquiera que haya tenido que sufrir un par de tediosos minutos del programa de Javier Cárdenas con el que TVE tortura a todos ministéricos minutos antes del comienzo de cada nuevo capítulo.

Esta semana ha finalizado la emisión de la tercera (y quién sabe si última) temporada de El ministerio del tiempo. Se trata posiblemente de la ficción española más fresca e ingeniosa de la última década. Son muchísimas las razones por las que esta serie debería suponer un hito en la historia de la televisión española.

Para empezar, las aventuras de estos viajeros por el tiempo nos han acercado de una forma pedagógica, crítica y ciertamente mordaz a numerosos episodios de la historia de España. Soy de los que siempre pensaron que la historia de esta España nuestra era cutre, cañí, zafia y burda. Soy de los que siempre han envidiado el orgullo con el que otros países pueden hablar de su historia mientras nosotros agachamos la cabeza ante el duelo a garrotazos de Goya. Sin embargo, la serie de los hermanos Olivares nos ha descubierto que los soldados de Flandes encabezados por Ambrosio Espínola derrotarían a los hombres de Himmler. ¡Y no solo eso! Hemos visto a Lorca beber los vientos por Salvador Dalí, contemplado horrorizados cómo Felipe II se convertía en amo y señor del tiempo, rescatado la historia de las Sinsombrero e incluso revivido los primeros años de TVE.

Y si inteligentes son las tramas, más inteligente ha sido la promoción del universo ministérico. La serie se ha dotado de una hábil estrategia transmedia con las redes sociales como protagonistas de una inmensa cantidad de contenido adicional para los fans de la serie. El Ministerio es una máquina de hacer trending topic todo lo que se proponga y, gracias a eso, hoy son miles los fans que están exigiéndole a TVE una renovación de la serie por otra temporada.

Sin embargo, no todo es de color de rosa en el universo ministérico. Por desgracia, es conocido desde tiempos inmemoriales aquello de “qué buen vasallo si hubiera buen señor”. En este caso, el señor es la propia televisión pública, que ha maltratado de todas las formas imaginables a su mejor producto. Cambios de día, de horario, temporadas interrumpidas, etc. han desmerecido a su mejor ficción y le han llevado a cifras de audiencia totalmente inmerecidas.

Sea como sea, El Ministerio del tiempo ha escrito ya su nombre con letras de oro en la historia de la televisión y las hazañas de Amelia, Alonso, Julián, Pacino y Lola se recordarán por mucho tiempo. Honor y reputación.

Anuncios

2 comentarios en “El tiempo es el que es

  1. Muy de acuerdo contigo. Junto a Isabel (qué casualidad, también de Javier Olivares) es lo mejor que se ha hecho en España en muuucho tiempo.

    Si te apetece pasarte por mi blog también encontrarás un post sobre El Ministerio del Tiempo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s