Nos queremos vivas, nos queremos sanas

El mundo del fitness, las dietas, las marcas de comida «sana», las sustituciones de comidas por batidos, la toma innecesaria de líquidos, el ejercicio de gimnasio sin alimentación, nos estamos volviendo locos.

Damos la bienvenida a septiembre con la inscripción en el gimnasio, con de 2 a 5 kilos de más, con un enfado con nosotras mismas y la búsqueda inmediata de una solución rápida que no existe para eliminar esos kilos de más que sin darnos cuenta se han hecho parte de nosotras.

Vemos en el valor numérico del peso una obsesión hasta el punto de que en ocasiones muchas no quieren ni subirse a la báscula por miedo a lo que en ella ponga, aunque sigan siendo preciosas, aunque sigan teniendo unos cuerpos sin una sola muestras de obesidad, ese numero llega a desestabilizar la visión real de sus cuerpos, comenzando en ese momento a percibir que ya no están iguales.

Si somos feministas, si amamos nuestros cuerpos, si realmente estamos orgullosas de nuestros cuerpos, ¿por qué no cuidamos todo lo que ellos los envuelve? ¿por qué los castigamos sometiéndolos a dietas o comidas que sabemos que nos hacen daño?

No hablo con ello de eliminar de la dieta de la gente la comida que normalmente llamamos «basura», McDonald, Burguer King puede convivir perfectamente de vez en cuando en una alimentación sana, porque aunque hay gente que por mucho que coma esto no le afecta en el peso, sigue sin ser bueno para su salud.

 

El trauma con el peso lleva a que muchas veces antes y después de navidad las dietas sean algo frenético, algo incontrolable que vemos día a día; que chicas vayan a probadores con pantalones tallas menos de la suya porque se sentirían incómodas llevando una talla que no es la suya.

El término «curvy» debería de emplearse con cuidado, todos los cuerpos son hermosos y este término era para abrazar a las mujeres con curvas, mujeres no necesariamente con sobrepeso sino que rompían la estética y la idea de belleza que desde el año 2000 había sido canon, sino pensad en Cameron Diaz o las Spice Girl.

Ashley Graham es actualmente la mayor representante del movimiento curvy en las pasarelas y que lucha con la idea de que los muestrarios de modelos de las marcas siempre sea la talla 36. Hay «curvies» con y sin sobrepeso, con más y menos pecho, pueden ser cuerpos modelados en el gimnasio o ya de por si con unas caderas marcadas: Kim Kardashian es una mujer curvy.

Cuando no se puede andar bien, cuando cuesta respirar, cuando el peso impide realizar una vida óptima nos encontramos ante una enfermedad, que solamente puede solucionar la persona afectada, y decirle «estas gorda» no es aceptable, ya sabrá ella como está y cómo sentirse, ¿qué necesidad hay de decírselo?

En el otro punto, ¿por qué llamamos a las personas delgadas anoréxicas? Es una palabra muy fuerte, tal vez estas personas tratan de engordar y no pueden, tal vez ellas tampoco les gustan estar tan delgadas, no creo que nadie haya estado a lo largo de toda su vida siempre completamente a gusto con su cuerpo, pero es un objetivo a conseguir que debemos perseguir.

Si quieres perder, pierde; si quieres engordar, engorda; pero debemos aprender a hacerlo bien y a no hacer locuras que después hagan daño a nuestro cuerpo. No estás sola, ni estás ante algo imposible.

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Un comentario en “Nos queremos vivas, nos queremos sanas

  1. Pues hace muchos años que yo hago justamente lo del título: pensar en mi salud. No engordo porque cuido mi alimentación y hago ejercicio, y no pierdo peso porque mi cuerpo está en el punto medio del rango para mi estatura, y por lo tanto no veo necesidad alguna de hacer dietas para ajustarme al estándar estético de moda (aunque tenga un pequeño rollo en la panza y los muslos algo gorditos). Mi cuerpo está sano y fuerte. No he enfermado desde 2007, salvo por un par de resfriados. He aprendido de nutrición para saber cómo alimentarme en forma natural, sin gastar un dineral en productos dietéticos que hacen más mal que bien; por ejemplo, cocino garbanzos con maíz (comida barata y nutritiva). Mi nuevo lema: lo que es bueno para los microbios beneficiosos de mis tripas es bueno para mí 😀 (por no hablar de que quitar de mi alimentación casi toda la comida chatarra bajó al mínimo mis brotes de acné). Mi meta es llegar a los 50 sin sobrepeso, dado que los kilos de más fastidian las articulaciones. Y que los fabricantes de ropa aprendan a hacer prendas para todos los tipos de cuerpos, ¡que es la ropa la que debe ajustarse a una, no al revés!

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