Porqué los Houston Rockets están revolucionando la NBA

Expandir los límites de un proyecto conforme avanza el tiempo natural del mismo es una tarea necesaria a la par que arriesgada. A día de hoy con la dictadura de las visitas y el tráfico arriesgarse a proponer espacios alejados de estas lógicas es necesario y hace revitalizar el producto que se difunde.

De esta forma y con estas bases echó a andar la segunda fase de expansión del proyecto que representa esta revista digital, una segunda fase pensada para crear una red de estructuras que corran paralelas al proyecto central y que sean especialistas en su campo. Aunque ya viese la luz hace unos meses, The Glove es la primera parte de un caleidoscopio de ideas llevadas a la práctica.

The Glove supone un espacio de reunión del baloncesto a todas las escalas y que traslada las letras en forma de voz e imágenes. Una forma de comunicar que pretende ser atemporal a través de sus programas de radio y dar voz a aquellos que no tienen la oportunidad en los medios de mayor renombre. Por otro lado, busca desmenuzar los entresijos tácticos y técnicos del baloncesto profesional a partir del análisis de vídeo.

Un vídeo de fabricación propia usando fuentes de uso público como Basketball-Reference y 3Ball.io que suponen un arma excelente para ver los detalles que la rapidez de la NBA esconde.

En esta primera ocasión hemos apostado por analizar a, quizás, el único equipo en la Tierra en cuestionar la hegemonía de los Golden State Warriors, el mejor equipo del globo. Un análisis que en menos de 10 minutos da las claves del juego colectivo de los Houston Rockets. Unos Rockets que con la llegada de Chris Paul y un renovamiento táctico respecto a la pasada campaña están poniendo las bases para un cambio absolutamente radical en la NBA y el deporte de la canasta en general.

Así pues, podemos condensar el juego de los Rockets de D’Antoni en el siguiente vídeo en un estilo de corte veloz y vertiginoso que cuenta con dos áreas de acción tremendamente marcadas: zona y triple. A partir de esta premisa, que no es accesorio, se desarrolla una serie de variantes que nacen de un Pick&Roll o de una división sobre balón. Una orquesta perfectamente afinada y en la que nadie aspira a sobreponerse al compañero.

Unos Rockets con tres clases sociales, por así decirlo, muy bien marcadas: generadores, finalizadores y desatascadores. Los generadores serían básicamente dos, Paul y Harden. Aquellos por los que pasan todos los ataques del equipo, sirva para ilustrar esto el dato de usage que les da casi el 60% del uso ofensivo del equipo según Basketball-Reference. Por otro lado, los finalizadores serían los centers como Tarik Black, Clint Capela y Nene que han de ejercer las funciones de bloqueadores en el Pick&Roll y de descargar de peso ofensivo al generador con sus finalizaciones debajo del aro. Finalmente, los desatascadores que englobarían al resto de jugadores perceptibles de acierto exterior y que son aquellos jugadores que abren el campo y son capaces de crear los mimbres para que Harden y Paul creen a su antojo.

Foto por Michael Gonzales/NBAE via Getty Images

A lo largo del vídeo desmenuzamos en dos categorías paralelas pero con ciertas diferencias el juego ofensivo. Por un lado tenemos el Pick&Roll, que supone el eje central del juego de los de Texas, a partir del cual se desarrollan todos los conceptos tácticos. Desde la situación de 2 vs. 2, los Rockets provocan cambios de defensores y ganan espacio gracias a la fantástica conexión guard-center. Por otro lado, el conocido como Spacing&Shooting, que no es otra cosa que el aprovechamiento de las ventajas generadas sobre bote o pase para los tiradores. Esto conecta directamente con las tres clases que existen dentro de la sociedad de los Rockets y en la que todo el mundo realiza un papel muy concreto con un fin determinado.

Ante la afirmación que protagoniza el título de esta entrada y del vídeo no hemos de ser escépticos, sino abrazar el nuevo contexto de realidad que porta Houston como un equipo que ha realizado un análisis del Big Data acertado y ha llegado a las conclusiones que ahora se manifiestan. Son revolucionarios en tanto que llevan al extremo la idea de la eficiencia ofensiva que arrojan los datos estadísticos. No los usan como mero complemento análitico, sino que estructuran los cimientos de su idea.

Pero lanzar esta afirmación solo en base a la eficiencia y el rechazo al tiro de media distancia sería quedarse a medias, ya que nos adelantan las nuevas funciones que han de desempeñar los hombres grandes en el juego. Unos centers que no acaparan en exceso el balón en situaciones de poste o aclarado, sino que su verdadero poder reside en medir los tiempos y en seguir el plan marcado por el entrenador. Al mismo tiempo, marca un precedente en la coexistencia ofensiva de dos acaparadores por excelencia del balón como son Paul y Harden. Una pareja que no se solapa la una a la otra y que es capaz de producir sin que sus guarismos se vean afectados gracias a un juego más que colectivo.

Todo esto y mucho más irá llegando poco a poco a nuestro canal de YouTube, donde encontrarás todo el contenido relativo al resto del proyecto como entrevistas visuales a artistas y personalidades, así como los podcast de The Glove.

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