Call Me By Your Name: Sensualidad y delicadeza

Después de que Call me by your name se estrenase hace un año en el festival de Sundance (22 de enero de 2017), y poco menos de un mes de que aterrizase en España, la verdad es que no ha dejado indiferente a nadie.

La adaptación de la novela de André Aciman dirigida por Luca Guadagnino (Lo sono l’amore y A bigger splash), nos explica una historia que sucede un verano de 1983 en algún lugar de Italia. Elio (Timothée Chalamet) de 17 años conoce a Oliver (Armie Hammer), un universitario que pasa ese verano en su casa para ayudar a su padre, arqueólogo, con el papeleo. Este tiempo juntos despierta, en ambos, emociones que solo se viven una vez.

26AYJAZ7YRBUJLFLTBO7K6SEKM.jpg

Volvemos, como en muchas otras películas, a un argumento a simple vista común y poco innovador, otra historia sobre un amor de verano. Más allá de esto, encontramos un film que es único por su especial y meticulosa manera de explicarnos la importancia del primer amor y el despertar sexual de un adolescente.

Sin duda alguna, por lo que he leído, ya que no he tenido la oportunidad de ver nada de Guadagnino, es una de sus películas más cuidadas y personales. Durante las dos horas se puede apreciar todo el cariño y la delicadeza que le ha otorgado a cada imagen y cada  palabra. Todo esto la convierte en una película muy íntima y especial que no pide escenas sexuales explícitas, porque no es su intención. No es necesario ver más de lo que se ve. Es más, si el director lo hubiese querido, y hubiese sido su idea, lo hubiese mostrado, pero como él mismo ha defendido en varias ocasiones, no era lo que quería contar ni era su propósito para este film.

Por otro lado, es una película que tampoco pide una contextualización específica. No importa demasiado ni el momento ni el lugar, a pesar de que nos digan que sucede en 1983 que en parte tiene sentido teniendo en cuenta la temática que plantea. A lo que me refiero es que no hace falta marcar el tiempo, ya que podría estar pasando ahora, en nuestro contexto presente.

1207hamm4.jpg

Por lo que respecta al reparto, tengo que recalcar que es espectacular. Desde los principales a los más secundarios. Aun así, se lleva el gran mérito el que ha sido sin duda uno de los grandes descubrimientos del año pasado y este en el cine, Timothée Chalamet. El papel de Elio lo borda y se mete de lleno en él haciendo que nos emocionen su naturalidad y su sensibilidad. Son 3 las nominaciones a las que se enfrenta Call me by your name en los Oscars y una de ellas es a mejor actor por Chalamet. Perdonad mi poca profesionalidad, pero aun sin haber visto el resto de las nominadas, ojalá lo premien a él, se lo ha ganado. 

Aunque éste ha sido una total revelación, Armie Hammer, actor más conocido, hace que tanto su interpretación impecable como su papel sean cruciales para la armonía que se gesta entre ambos protagonistas. Por otra parte, como actor secundario, hay que hacer especial mención a Michael Stuhlbarg, que interpreta el papel de Mr. Perlman, padre de Elio. Sin duda alguna es un personaje que nos regala unas palabras preciosas y probablemente uno de los momentos más especiales e importantes de la película.

¿Y qué decir del soundtrack? Sí que es cierto que hay varios artistas que le dan forma, pero sin lugar a duda, el famoso Sufjan Stevens ayuda a completar la sensibilidad de este largometraje con sus maravillosos dos temas: Mistery of Love y Visions of Gideon. No tienen desperdicio alguno.

Con todo esto, solo tengo que hacer un pequeño inciso muy necesario antes de ir a ver esta preciosa película: si sois personas nos tolerantes y veis que os va a incomodar lo que podáis ver, evitad ir al cine a verla, por favor, la persona que tengáis al lado os lo agradecerá. Así pues, si decidís verla, disfrutad de esta maravilla que solo hace que dar ganas de volverla a ver y percibir, de nuevo, toda la belleza que hay en ella.

Anuncios

Deja un comentario